Estudio de la Universidad de Chile concluye que el GLP sería el combustible más económico para reemplazar la leña para calefacción

De acuerdo con el Reporte 2018 de Calidad de Aire Urbano de la Organización Mundial de la Salud (OMS), seis ciudades chilenas están entre las 20 más contaminadas de Latinoamérica. Cinco de ellas -Coyhaique, Temuco, Padre Las Casas, Osorno y Rancagua- sufren de polución en temporada invernal a causa de la suspensión en la atmósfera de partículas gruesas (MP10) y finas (MP 2.5) como resultado del uso intensivo de leña no certificada para calefacción.

Esta realidad hace necesario pensar en políticas públicas que faciliten el recambio masivo de energía para generar calefacción limpia y accesible en las comunidades. Por ello, por segunda ocasión, el Centro de Análisis Intelis de la Facultad de Economía y Negocios de la Universidad de Chile, realizó un estudio en las ciudades de Talca, Chillán, Los Ángeles, Temuco y Padre las Casas, que determinó que el gas licuado (GLP) sería el combustible más barato para reemplazar masivamente los sistemas de calefacción a leña por sistemas que utilicen otros combustibles como gas natural, kerosene (parafina) y pellet.

El análisis utilizó supuestos técnicos y de costos para ejecutar una proyección al precio de reemplazo. El costo social de reemplazar la leña como combustible para calefacción se configura como resultado de la suma de: costo adicional de la industria y los hogares, más el beneficio social que significaría la reducción de la emisión de material particulado al suspender esta biomasa.

Los resultados determinan que el costo social de sustitución de combustible por hogar sería el siguiente:

  • GLP US$ 1.177,6
  • Pellet US$ 1.216,7
  • Gas natural US$ 1.331,8
  • Kerosene US$ 1.594,1

Desde el punto de vista de los costos que debería asumir cada hogar para sustituir su consumo de leña para calefacción, el GLP y el pellet resultan los más económicos. No obstante, el uso del pellet en Chile es muy reciente y se encuentra en etapa incipiente: según el estudio de la FEN sólo el 0,19% de los hogares del país lo utilizan, centrándose estos en la Región del Biobío; mientras que el gas licuado tiene una penetración de mercado en las ciudades analizadas de aproximadamente un 94%.

Consumo de leña e impacto en emisiones

El estudio establece que el porcentaje de hogares urbanos de las ciudades analizadas que utilizan leña para calefacción son los siguientes: Talca 36,7%; Chillán 56%; Los Ángeles 72,3% y Temuco-Padre Las Casas 69,9%. Esto quiere decir que la leña sigue siendo el principal combustible por el sector residencial y equivale a un 40% del consumido total.

Desde el punto de vista de emisiones de gas invernadero CO2, el pellet y el kerosene son los combustibles que más emisiones provocan, aunque el pellet es considerado neutral por provenir de una fuente renovable. El metano que posee el gas natural, por otra parte, es un gas de efecto invernadero 25 veces más dañino que el CO2, por lo que su liberación a la atmósfera provoca un daño ambiental relevante.Es importante considerar que para los estándares del Panel de Cambio Climático de las Naciones Unidas, el gas licuado no es considerado un gas de efecto invernadero, al poseer un índice de calentamiento global igual a cero.

En cuanto a las emisiones de material particulado (MP10 y MP2,5) producidas por la contaminación residencial a leña en las ciudades analizadas, el estudio arrojó lo siguiente: En Talca y la región del Maule, las emisiones de MP10 alcanzan un 46,7% y las de MP2,5 un 75,6%; en Chillán, el MP10 corresponde al 90% de las emisiones y el MP2,5 a un 93%; en los Ángeles, el MP10 alcanza un 86% y el MP2,5 un 96%; finalmente, en Temuco-Padre las Casas, las emisiones de MP 2.5 asociados a combustión residencial alcanzan un 98% del total de emisiones.

Impactos en la salud de la población

La OMS recomienda reducir la concentración de MP2,5 a 10 mg/m3, cifra que hoy resulta inalcanzable para nuestras comunidades del sur del país donde los números superan ampliamente la norma: en MP 2,5 Coyhaique alcanza 64 mg/m3; Padre Las Casas y Osorno, 35 mg/m3 y Temuco 31 mg/m3.

Las partículas en suspensión MP 10 y MP 2,5 constituyen un riesgo para la salud humana, ya que penetran sustancias tóxicas como sulfato, nitrato o carbón al sistema cardiovascular y a los pulmones.

Desde el punto de vista económico, el estudio de la FEN establece que el beneficio social de la baja de emisiones de material particulado fino (MP 2,5) en las ciudades estudiadas, desde el punto de vista de la reducción de los costos directos en salud o relacionados con la productividad perdida de la población son:

 

Comuna Población Beneficio unitario por concentración de MP 2,5 Beneficios unitarios por emisiones (US$/ton)
Talca 233.339 72.918 2.623
Chillán 211.951 66.235 2.383
Los Ángeles 194.870 60.897 2.191
Temuco-Padre Las Casas 374.763 117.113 929
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